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Primeras Letras y Números

Recursos de aula para 1° y 2° básico

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Cuándo un niño de 2° básico todavía cuenta con los dedos

Matemática 1° y 2° básico · 8 minutos de lectura · · Publicado por Primeras Letras y Números

Prohibir los dedos es la reacción más común y la menos útil: el niño sigue contando, pero debajo del banco. El punto no es que cuente con los dedos, sino que a esa altura debería estar empezando a no necesitarlos — y hay una diferencia grande entre no necesitarlos y tenerlos prohibidos.

Contar con los dedos es una etapa, no un vicio

Sumar es una habilidad que se construye por capas, y cada capa se apoya en la anterior. Los dedos son la segunda, y saltársela no acelera nada.

  1. Contar todo. Para 3 + 4, el niño cuenta tres, después cuatro, y después cuenta el total desde uno. Necesita ver o tocar las siete unidades.
  2. Contar desde el mayor. Parte del 4 y sigue: cinco, seis, siete. Ya no necesita contar el primer sumando, y ahí es donde los dedos ayudan.
  3. Recuperar de memoria. Sabe que 3 + 4 es 7 sin contar, porque lo tiene guardado.
  4. Derivar. No sabe 6 + 7 de memoria, pero sabe que 6 + 6 es 12, así que 6 + 7 es 13. Es la capa más potente y la que menos se enseña explícitamente.

Un niño de 2° básico debería estar moviéndose entre la tercera y la cuarta capa para las sumas hasta 10, y todavía usar dedos para las más difíciles. Eso es esperable, no atraso.

Cuándo sí conviene mirar más de cerca

La señal no es el dedo: es en qué capa está. Una pregunta lo revela en treinta segundos.

La pregunta que distingue

Pídele que resuelva 3 + 8 y mírale las manos, sin apurarlo. Si empieza contando tres y sigue, está en la primera capa: a mitad de 2° básico eso sí merece atención. Si parte del 8 y cuenta tres más, está donde corresponde. Si responde 11 sin contar, ya la tiene automatizada.

Otras señales que conviene no dejar pasar, siempre en conjunto y no aisladas:

La última es la más reveladora y la que menos se pregunta: recitar números no es lo mismo que entenderlos.

Qué hacer, y qué no

Los dobles y el 10, que es por donde se sale

Hay dos grupos de resultados que conviene automatizar antes que ningún otro, porque desde ellos se deduce casi todo lo demás:

Con esos dos grupos firmes, un niño puede derivar la mayoría de las sumas de un dígito sin contar ni memorizar la tabla entera. Es menos material y rinde más.

Para la clase de mañana

Cinco minutos, todos los días, solo con las parejas del 10. Tú dices un número, el curso dice cuánto le falta para llegar a 10. Nada de papel. Cuando salga automático, el mismo juego con el 20. Es el ejercicio con mejor relación entre minutos invertidos y cálculo ganado.

Y una nota sobre el material concreto

Fichas, palitos y bloques ayudan mientras el niño construye la idea, pero el objetivo es que dejen de usarse. Si a fin de 2° básico un niño no puede resolver nada sin material a la vista, el material dejó de ser un apoyo y pasó a ser una muleta. Conviene retirarlo por pasos —primero taparlo, después esconderlo, después sacarlo— y no de un día para otro.

Los cuadernillos y guías oficiales del plan de matemática están en los canales del Ministerio y los reunimos en la página de recursos.